Ester era una muchacha judía que había sido tomada cautiva. Después de sus padres morir, ella fue adoptada por un miembro de su familia, Mardoqueo, que la crió como si fuera su hija.
El rey Asuero necesitaba una nueva reina y Ester fue electa de entre muchas mujeres jóvenes. Ella se ganó la aprobación de todos los que la veían.
Amán era un oficial de alto rango y no simpatizaba con los judíos. Particularmente, no simpatizaba con Mardoqueo. Así que, Amán decidió destruir al pueblo de Mardoqueo, el cual era también el pueblo de Ester. El rey no sabía que Ester era judía.
¿Qué debía hacer Ester? Ella no deseaba que su pueblo fuera destruído. Ester tenía miedo de que si le pedía al rey que no permitiera que el plan de Amán se llevara a cabo, ella pudiera morir, pero si no hacía la petición al rey, su pueblo sería aniquilado, incluyendo a su primo Mardoqueo.
Ester oró. Sus doncellas oraron. Mardoqueo oró. El pueblo judío oró. Entonces Ester decidió ir ante el rey. Ella era muy valiente y amaba mucho a su pueblo y a Dios.
Cuando Ester se acercó al rey, ella estaba literalmente arriesgando su vida. Sin embargo, Ester "obtuvo gracia ante sus ojos; y el rey extendió a Ester el cetro de oro que tenía en la mano", una señal que representaba que aceptaba su presencia . Ester invitó a Asuero y Amán a un banquete ese día. El rey llamó a Amán y vinieron al banquete donde él le preguntó a Ester qué le gustaría, "aunque sea la mitad del reino" . Ester invitó a los dos hombres para que asistieran a otro banquete al día siguiente cuando iba a presentar su petición . Los hombres aceptaron.
El rey quedó horrorizado de que alguien se atreviera a hacer tal cosa al pueblo de su reina. Ester reveló el hombre detrás del complot: "este malvado Amán" . Asuero salió del banquete enfurecido. Amán quedó detrás para suplicarle a Ester por su vida. Cuando el rey entró de nuevo en la habitación y vio esto, pensó que Amán estaba molestando a Ester, y luego ordenó que colgaran a Amán en la horca que él había construido para Mardoqueo
Después que Amán murió, Asuero le dio a Ester la casa de Amán y a Mardoqueo le dio su anillo de sello, esencialmente, dándole a Mardoqueo la misma autoridad en el reino que Amán tenía anteriormente. Sin embargo, el decreto que había salido de Amán era irrevocable. Ester volvió a interceder ante el rey para que interviniera. Asuero ordenó que se escribiera otro decreto para contrarrestar el primero: este decreto les dio a los judíos el derecho a defenderse contra cualquiera que los atacara. Ahora había gozo en todas las provincias. Muchos incluso se convirtieron en judíos porque el temor de los judíos había caído sobre ellos. Algunos enemigos atacaron anteriormente en el día señalado, pero los judíos tuvieron la victoria sobre ellos .
La valentía y la fe de Ester en Dios, son un testimonio de la confianza que esta joven mujer tenía en el Dios vivo. Su vida es una lección sobre la soberanía de Dios sobre Su creación. Dios maniobra cada aspecto de la vida para posicionar a las personas, gobiernos y situaciones en Su plan y propósito. Ester confió en Dios y sirvió con humildad, sin importa lo que podría costar. Ester es verdaderamente un recordatorio de la promesa de Dios, como está escrito en Romanos 8:28: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados".
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